El origen de Benasque se difumina entre
las brumas de la historia. Durante la Antigüedad, este territorio estratégico
y montañoso, rico en pastos de verano y minas de plata,
fue habitado por gentes indígenas o extrañas.
Pero no será hasta fines del siglo X cuando aparezca “Benascu” en
los registros escritos.
Alrededor del año 1000 se levantaba el actual Benasque
al pie del cerro del “Castiello”. El camino de
Francia dibujó la calle principal, mientras que, al
este, la iglesia de Santa María organizaba un plano
irregular de callejas estrechas.
Benasque fue siempre un modesto centro
comercial y ganadero que floreció, especialmente, durante los siglos XVI
y XVIII. Y mantuvo su imagen netamente pirenaica hasta
que, a fines del siglo XX, la irrupción del turismo
acarreó cambios sustanciales en sus aspectos urbanos,
económicos y humanos.
1- La ville de Vénasque :
Les origines de Vénasque se perdent dans les brumes
de l’histoire. Durant l’Antiquité, ce territoire
stratégique et montagneux, riche en pâturage d’été et
en mine d’argent, fut habité par des autochtones
et des étrangers. Mais ce n’est pas avant la fin
du Xème siècle qu’apparaît le nom « Benascu » dans
la documentation écrite.
C’est aux alentours de l’an mil que l’actuel
Vénasque fut édifié aux pieds de la colline
du « Castiello ».
Le « chemin de France » dessin la rue
principale, tandis qu’à l’est, l’église
Sainte Marie organise un plan irrégulier de ruelles étroites.
Même si Vénasque fut toujours un modeste centre
marchand et d’élevage, il fut particulièrement
florissant durant les XVIème et les XVIIIème
siècles.
Vénasque maintient son image nettement pyrénéenne
jusqu’au XXème siècle, où le développement
du tourisme a occasionné des modifications dans ses
aspects urbanistiques, économiques et humains.
El Castillo de Benasque
En época medieval, al norte de la población y dominando el camino
que viene de Francia, se alzó una torre que dependía de los condes
de Ribagorza.
El rey Felipe II, a fines del siglo XVI, ordenó a
Tiburcio Spanochi la construcción –en torno a
la vieja torre- de una fortificación “a la moderna”,
con el fin de defender la frontera. El castillo de Benasque
fue, desde entonces, objeto de frecuentes asedios.
En 1858 se decretó su demolición,
que no fue completa, ya que subsiten importantes restos susceptibles
de recuperación.

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